Es la energía almacenada en forma de calor en el subsuelo de la Tierra. Parte de esta energía proviene de la radiación solar, otra parte pertenece al remanente de la formación del planeta hace 4.500 millones de años, y el resto a procesos geológicos que se producen en la corteza y el manto terrestre.

El calor almacenado en la tierra puede ser recuperado y explotado como forma de energía para su utilización en calefacción, climatización y generación de agua caliente sanitaria. La instalación es sencilla, pudiéndose hacer tanto en obra nueva, como en vivienda habitada. Además, es posible controlar mediante software la gestión de instalaciones mixtas y el rendimiento en climatologías adversas.

Se combina con suelo radiante, radiadores de baja temperatura, fan-coils, aerómetros y unidades de tratamiento de aire, kits para calentamiento de piscinas… lo que permite aplicarla en viviendas, instalaciones deportivas, piscinas climatizadas, industria, hoteles, restaurantes, campings… prácticamente en cualquier supuesto.

VENTAJAS
Económica: ahorro de hasta un 75% respecto al fuel, gasoil, gas, propano…
Eficaz: disponible todo el año, independientemente del clima exterior. 
Ecológica: no utiliza combustibles fósiles y no produce emisiones a la atmosfera.
Cómoda: no usa combustible y es silenciosa.